El trabajo de las paragüeras es, si más no, polémico. Unos/as las critican ferozmente por tener un trabajo despectivo hacia la mujer, denigrante y humillante para el género en femenino. Otros/as las defienden por haber elegido ese trabajo libremente donde no se obliga a nada y donde hacen una función de imagen de marca, con ropa que, unas veces más acertada, y otras menos, pero de marca al fin y al cabo.
Pero con independencia que nos parezca bien o mal la existencia de las paragüeras, a fecha de hoy, son un elemento que forma parte importante de todos los grandes premios del motor. Forman parte de los equipos y de las marcas.
Y ya sea porque el motor ha sido un deporte tradicionalmente masculino, esas marcas, eligen su representación a través de mujeres guapas y delgadas con visibles atributos.
¿Pero qué pasa si el equipo tiene una piloto femenina?
Pues que te ponen un hombre cachas con poca ropa como el que ha acompañado a nuestra piloto mundialista Ana Carrasco este fin de semana en el Gran Premio de Assen. ¡Y vaya hombre!
El año pasado la vimos en algún Gran Premio con un paragüero “algo más discreto” y con varias paragüeras. Pero este año han puesto al “chico de Ana” al nivel de las mejores paragüeras del paddock (al menos, en mi modesta opinión).
No sé si la fuerza de los y las detractoras conseguirá algún día que se elimine la figura de las paragüeras pero de no conseguirlo, creo que para las marcas, sería interesante valorar la opción de crear una imagen dirigida a todos. Porque por suerte hoy, el deporte del motor ya cuenta con muchísimas mujeres que no se pierden una carrera y muchísimas otras que también forman parte de él a nivel profesional.
En muchas páginas de motor se publican cada semana tras el Gran Premio, galerías y galerías de fotos sobre las paragüeras más guapas de todo el paddock. Hoy desde aquí, haremos mención de este paragüero mazas de Ana Carrasco y le damos un ¡Olé!
El futuro pasa por añadir la figura del paragüero.
Yo soy más una persona de buscar soluciones vía adaptación a la realidad social que vía a la prohibición. Quizás sería un buen arreglo el añadir paragüeros en vez de eliminar a las paragüeras. Si el deporte es mixto (tanto a nivel de aficionados como de profesionales) quizás debamos representar a ambos sexos. Me parecería mucho más justo, que solo ver mujeres guapas por todo el paddock. Pero de momento, no parece que esa opción sea factible. Al menos, con carácter general.
Y hacemos una reflexión. ¿Es denigrante un trabajo que se hace voluntariamente? o es denigrante la vestimenta de algunas de estas paragüeras y azafatas. En este otro post, hemos hecho un análisis en profundidad del asunto. Un intento de ver dónde está el problema. De qué es lo que denigra. Y si por tomar unas decisiones u otras, pasamos de denigrar a discriminar. Os invito a leerlo y a comentar vuestras opiniones. ¿Cómo lo sentís? ¿Cómo lo veis? y cuál sería vuestra propuesta de solución.










