Los accidentes en moto en Barcelona, como en algunas otras grandes ciudades, son diarios.
Barcelona es la ciudad con más motos de toda Europa. Una manera sencilla, rápida y cómoda de desplazarse de un lado a otro sin tener que pensar ni tan solo en el aparcamiento.
Las motos urbanas, generalmente scooters, llevan consigo un gran ahorro de combustible y de tiempo. Si además tenemos en cuenta el menor coste de adquisición del vehículo, motivan a muchos a pasarse a las dos ruedas.
Todo parecen ventajas cuando decides aparcar tu coche y empezar a desplazarte en una moto, pero la realidad es otra.
En 2013 se sumaron más de 8.500 accidentes en moto en Barcelona con víctimas.
De los 8.500 accidentes, 22 víctimas fallecieron. Más del 75% del total, eran motoristas.
Hoy, mientras andaba por la calle he visto las consecuencias de uno de estos accidentes en moto. Un hombre tendido en el suelo y con lesiones muy graves. No se movía. La moto, para tirar a la basura. Estaba tan chafada que no he sido capaz de identificar la marca.
Accidentes en moto en Barcelona
La víctima no llevaba chaqueta, ni guantes y su casco era de pésima calidad…
Debido a lo aparatoso del accidente se ha empezado a formar corrillo de gente en las aceras, coches parados en medio, otros que arrancaban sin mirar el semáforo y más pendientes de todo lo que pasaba alrededor de la víctima que de su propia conducción. Gritos y pitadas de unos conductores a otros que se despistaban mirando la escena. Como si de una peli se tratase todos iban distraídos de lo realmente importante, la conducción.
Accidentes provocados por otros accidentes.
Un autobús casi atropella a otro motorista por circular ambos mirando la zona del accidente, y un sinfín de acciones y momentos de riesgo por perder la concentración y por ese afán de curiosidad o morbo que tienen algunas personas frente a los accidentes.
Los motoristas tendemos a pensar que si el recorrido es corto o no salimos a la carretera no hace falta protección, no hace falta estar concentrados y no hay ningún riesgo. Pero la realidad nos enseña que siempre debemos llevar mil ojos puestos en todos los vehículos que tenemos alrededor y no bajar la concentración ni un solo segundo, pase lo que pase a nuestro alrededor.
Debemos pensar que no estamos solos y que los demás pueden no ir tan concentrados como nosotros. Debemos, siempre, conducir a la defensiva.
Desde aquí deseamos que la víctima que hemos visto hoy y todas las demás, se recuperen lo antes posible.










