Japón es el mejor lugar para entender cómo Honda pasó de fabricar sus primeras motos a convertirse en uno de los mayores fabricantes del mundo. Un recorrido por Motegi, Tokio y Takasu descubre la historia, la tecnología y la filosofía que hay detrás de cada Honda.
Hablar de Honda es hablar de una de las marcas de motos más importantes del mundo. Su historia empezó en Japón después de la Segunda Guerra Mundial, cuando la movilidad sencilla y barata era una necesidad para muchas personas, y desde entonces la marca no ha dejado de crecer. Hoy fabrica más de 20 millones de motos al año y ha superado los 500 millones de unidades producidas.
Pero para entender cómo ha llegado hasta ahí hay que viajar a Japón. Allí están algunos de los lugares que mejor explican la historia de Honda, desde sus primeras motos hasta las que marcaron distintas épocas, pasando por sus centros de desarrollo y por unas ciudades donde la moto tiene un papel muy diferente al que estamos acostumbrados a ver en España.
Honda empezó fabricando motos para facilitar la movilidad
La historia de Honda no comienza con grandes motos deportivas ni con modelos pensados para convertirse en objetos de deseo. La marca nació en Japón después de la Segunda Guerra Mundial, en un momento en el que desplazarse de una forma sencilla y barata era una necesidad para muchas personas.
Soichiro Honda comenzó trabajando con bicicletas a las que añadía pequeños motores para facilitar los desplazamientos. Aquella idea podía parecer muy sencilla, pero terminó convirtiéndose en una empresa que hoy fabrica motos, coches y todo tipo de productos relacionados con la movilidad. En el caso de las motos, el crecimiento fue especialmente rápido.
Cómo Honda se convirtió en el mayor fabricante de motos del mundo
Honda ha superado los 500 millones de motocicletas producidas desde que comenzó la fabricación en masa. Además, la marca vende más de 20 millones de motos al año y tiene alrededor del 40% del mercado mundial. Son cifras difíciles de imaginar desde España, donde solemos asociar Honda a motos de carretera, deportivas, scooters o trail. En muchos otros países, una Honda es simplemente el vehículo que se utiliza todos los días para ir a trabajar, llevar a los niños, hacer compras o desplazarse por la ciudad.


Y ahí está una de las diferencias más interesantes. Honda no se hizo grande únicamente por fabricar motos que nos gustan a los aficionados. También lo hizo creando modelos pensados para millones de personas que necesitan una forma sencilla y económica de moverse. Y esa parte de su historia sigue estando muy presente.
Honda Collection Hall de Motegi: historia de las motos Honda
Una parada obligatoria para conocer la historia de la marca del ala dorada es Motegi, una localidad japonesa en la que Honda tiene uno de sus grandes centros relacionados con el mundo de la moto. Allí se encuentran el circuito y el Honda Collection Hall, que reúne una colección enorme de vehículos y objetos relacionados con la historia de la marca.
Entrar en el museo cambia bastante la forma de mirar algunas motos que conocemos de sobra. Allí están modelos que marcaron diferentes épocas, desde las primeras Honda hasta deportivas que muchos aficionados recuerdan especialmente, pasando por motos de competición y otros modelos que quizá nunca llegaron a Europa.
Más que una colección de motos antiguas, el museo permite ver cómo fue cambiando Honda con los años. Se puede pasar de una máquina muy sencilla de los primeros años a una moto que, unas décadas después, incorpora una tecnología que en aquel momento parecía casi de otro mundo. Viéndolas juntas se entiende mucho mejor la velocidad con la que evolucionó la marca nipona.


Las motos Honda que marcaron distintas generaciones
Entre las motos expuestas aparecen modelos que forman parte de la memoria de muchos aficionados. Algunas son conocidas en todo el mundo y otras tienen más importancia por lo que supusieron para Honda en un momento concreto.
Eso sí, las deportivas ocupan un lugar especial. Motos como la Honda NSR250 representan una época en la que la tecnología de competición tenía una presencia muy fuerte en las motos de calle. También hay modelos que hoy pueden sorprender por su tamaño, su diseño o por lo avanzados que eran para la época en la que aparecieron.
¿Por qué Honda tiene tanta presencia en Japón?
Para entender el tamaño de Honda también hay que mirar fuera de los museos. Basta con recorrer ciudades como Tokio para comprobar que la movilidad japonesa funciona de una manera muy distinta a la que conocemos en España. Tokio tiene más de 14 millones de habitantes y supera los 30 millones en toda su área metropolitana. En sus calles conviven trenes, taxis, coches, repartidores, peatones y motos, mientras que el tiempo y la eficiencia tienen un peso enorme en los desplazamientos diarios.
En ese contexto, una moto no tiene por qué ser una afición ni un capricho. Puede ser simplemente una herramienta para moverse. Esa diferencia ayuda a entender por qué Honda tiene una presencia tan grande en el mercado mundial y por qué sus modelos más sencillos son tan importantes como los que conocemos los aficionados europeos.


Takasu: el centro de pruebas donde Honda desarrolla sus motos
Otro de los lugares de visita obligatoria durante el viaje es Takasu, en Hokkaido, donde Honda cuenta con un enorme centro de pruebas. Aquí no se fabrican las motos que después vemos en los concesionarios, pero sí se trabaja en algo que termina siendo muy importante cuando nos ponemos a sus mandos: cómo debe comportarse una moto.
El complejo reproduce diferentes situaciones que podemos encontrar en una carretera real, con distintos tipos de asfalto, curvas, zonas rápidas y condiciones que permiten comprobar cómo responde una moto en circunstancias muy diferentes. Es una muestra de hasta qué punto el desarrollo de una moto va mucho más allá de decidir qué motor, frenos o suspensiones lleva.
También sirve para entender una parte de la forma de trabajar de Honda. Muchas de las decisiones que terminan pasando desapercibidas para quien compra una moto tienen detrás muchas pruebas y horas de trabajo. Incluso pequeños cambios en elementos que parecen secundarios pueden modificar cómo se comporta el conjunto.
Japón ayuda a entender el “Honda es Honda”
Después de recorrer estos lugares, la famosa frase que tantas veces escuchamos de «Honda es Honda» empieza a tener otro significado. No porque Honda sea una marca perfecta ni porque todo lo que haga tenga que gustarnos, sino porque detrás hay muchas décadas haciendo motos para públicos muy diferentes.


Su historia tampoco se basa únicamente en unas cuantas motos míticas. Está en aquellas primeras máquinas pensadas para facilitar los desplazamientos, en los modelos que se vendieron por millones, en las deportivas que marcaron una época y en la tecnología que la marca ha ido desarrollando con el paso de los años.
Quizá por eso viajar a Japón y conocer parte de la historia de Honda resulta más interesante que limitarse a ver una moto nueva. Cuando sales del museo y vuelves a las calles de Tokio, es más fácil entender que Honda no es solamente una marca de motos: es uno de los grandes nombres de la movilidad mundial, y buena parte de lo que es hoy empezó precisamente allí.









