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El casco de moto del futuro podría funcionar como un cinturón de seguridad

25/05/2026Laura Narbona

Autoliv ha patentado un casco de moto con un sistema de ajuste automático inspirado en los cinturones de seguridad de los coches. La tecnología busca mejorar la fijación del casco y aumentar la protección en caso de accidente.

Ponerse el casco parece algo tan básico y tan rutinario que muchas veces ni pensamos en ello. Pero la realidad es que muchísima gente sigue llevándolo demasiado flojo, mal ajustado o directamente mal abrochado. Y justo ahí es donde quiere entrar Autoliv, una de las empresas más conocidas del mundo en sistemas de seguridad para coches, con una idea bastante curiosa: aplicar el funcionamiento del cinturón de seguridad a la correa del casco de moto.

El casco de moto del futuro podría funcionar como un cinturón de seguridad
F: Autoliv

La marca sueca, conocida por desarrollar airbags y cinturones para automóviles desde hace décadas, acaba de registrar una patente que cambia por completo la forma en la que se ajusta el casco. En lugar del típico cierre que cada uno aprieta “más o menos”, el sistema funciona con una cinta retráctil muy parecida a la de un coche. Tú tiras de la correa, te colocas el casco y, al engancharla, el propio mecanismo recoge automáticamente la cinta hasta dejarla ajustada.

La idea detrás de todo esto es evitar uno de los errores más comunes entre motoristas. Porque aunque parezca una tontería, llevar el casco mal sujeto puede hacer que se mueva más de la cuenta en un golpe o incluso que llegue a salirse parcialmente.

El cinturón de seguridad llega al casco de moto con Autoliv

El funcionamiento de este prototipo recuerda muchísimo al de un cinturón convencional. La correa se extiende cuando tiramos de ella y después vuelve sola a su posición una vez queda enganchada. Pero lo interesante llega en caso de accidente o movimiento brusco, porque, igual que pasa en los coches, el sistema incorpora un mecanismo que bloquea automáticamente la cinta si detecta un tirón fuerte o una aceleración repentina. De esta forma, evita que el casco siga desplazándose o quede demasiado suelto justo en el momento más delicado.

Además, la patente incluye una segunda sujeción situada detrás del cuello. Algo parecido a un sistema de tres puntos pensado para repartir mejor la fijación del casco y mantenerlo todavía más estable. Según explica la propia documentación registrada por la marca, cuando el usuario se coloca el casco y ajusta las correas, el sistema comienza automáticamente a recoger la cinta hasta dejarla correctamente tensada. Y si detecta un impacto o una desaceleración brusca, bloquea cualquier extensión adicional de la correa.

El casco inteligente de Autoliv podría avisar si está mal ajustado

Otro detalle curioso es que el sistema no se limita solo al ajuste mecánico, ya que la patente también plantea avisos electrónicos para cuando el casco no esté bien cerrado. La idea es que el propio casco pueda lanzar alertas mediante vibraciones, sonidos o incluso avisos visuales en la visera si detecta que la hebilla no está correctamente abrochada. Y como este sistema necesitaría alimentación eléctrica, Autoliv también contempla distintas soluciones para la batería. Entre ellas aparecen pequeños paneles solares integrados o incluso sistemas capaces de generar energía con el movimiento del aire.

Autoliv y Airoh ya probaron cascos de moto con airbag integrado

Aunque esta nueva patente ha llamado bastante la atención, no es la primera vez que Autoliv experimenta con la seguridad en moto. Hace unos años ya colaboró con Airoh en un casco conceptual con airbag integrado presentado en EICMA. Aquel proyecto utilizaba un sistema de inflado inspirado en los airbags de automóvil y buscaba proteger zonas concretas de la cabeza durante un impacto.

La nueva patente de Autoliv podría cambiar la seguridad en moto

Por ahora no hay fechas, precios ni confirmación de que este prototipo vaya a llegar pronto a producción. De hecho, como pasa muchas veces con este tipo de registros, puede quedarse solo en una idea o evolucionar en los próximos años. Aun así, la propuesta tiene bastante lógica. Al final, los cinturones automáticos llevan décadas funcionando en coches y prácticamente nadie piensa ya en cómo ajustarlos.

La duda ahora es si un sistema así conseguiría convencer también a los moteros. Porque si logra hacer que el casco quede siempre bien ajustado sin tener que preocuparse por ello, probablemente estaríamos hablando de una de esas pequeñas mejoras que terminan teniendo más importancia de la que a simple vista parece.