Conductor Kamikace
La sensación de bailar al son de la carretera, de sentir las curvas, oír el motor, ver el paisaje, un punto de adrenalina y con las endorfinas por las nubes puede hacernos ir más alegres de la cuenta.
Te vas animando, y poco a poco vas subiendo la velocidad. Inevitablemente vas más rápido de lo que permiten los límites.
Y
cuando varias motos alegres se acercan a un coche que va tranquilamente por esta carretera de curvas, aunque nerviosas se esperan a poder adelantar sin riesgo.
Pero a veces, el conductor del coche, al ver tres motos por el retrovisor es atacado por el mosquito de “soy Fernando Alonso y llevo un F1” y empieza a correr como si estuviese en el circuito de Mónaco.
Trazar por el carril contrario y levantar todas las piedras y arena del arcén no es guai y no muestra que sepas conducir. Al contrario, muestra que no tienes ni idea y que tu ego está por encima de la vida de otras personas que puedan ir circulando por la misma vía.
Hoy, al conductor kamikace del mercedes plateado con matrícula 4454-HTM que ha bajado por la carretera de Collformic como si le persiguiese el diablo, le doy mi enhorabuena. Lástima de no haber llevado una medallita para dártela cuando te has bajado del coche en Santa María de Palau Tordera.
Conductor Kamikace
Has conseguido demostrar a los 3 moteros que íbamos detrás que eres capaz de incumplir todas las normas de circulación, de conducir por el otro carril por curvas sin visibilidad y que eres el más macho de la carretera.
Le debes una muy grande a Dios, porque si hubiese subido otra moto, una bici u otro vehículo en dirección contraria (por su carril) te lo hubieses llevado por delante, y posiblemente, el intento de vacilar y fanfarronear que tu coche es muy molón te hubiese costado muy caro.
¿Podrías dormir por las noches sabiendo que, por chulo, has matado a alguien?
Nosotros, al ver lo mal que estabas conduciendo y los riesgos que estabas tomando, hemos decidido guardar las distancias y por supuesto, no adelantarte. ¿Para qué íbamos a entrar en tu juego de kamikace?
¿Corremos más que tú? Posiblemente.
¿Necesitamos demostrarlo? No.
Quédate con que tú has ido mucho más rápido y tres motos de gran cilindrada no han podido adelantarte, pero piensa que quizás la próxima vez no tengas tanta suerte y lamentes el resto de tu vida el hacer este tipo de capulladas.










