¿Cuál es una de las primeras cosas que nos enseñan cuando aprendemos a conducir un coche? Que hay una zona que no podemos ver, a pesar de los espejos retrovisores. Es el llamado ángulo muerto, que puede abarcar hasta tres metros de ancho por nueve de largo. Aunque, por lo habitual, la forma en la que está diseñado un automóvil ya tiene en cuenta esta carencia para que no sea un problema continuo. Por ejemplo, cada vez son más los coches que implementan sistemas tecnológicos con cámaras y sensores para controlar el ángulo muerto. Aún y así, siempre es importante tenerlo en cuenta. Y es que a nosotras, las moteras, puede llegar a afectarnos bastante.
Nuestro vehículo es más pequeño, delgado y móvil. Por eso es muy fácil que nos coloquemos, sin darnos cuenta, en el ángulo muerto de un coche. Y que este pueda hacer una maniobra sin vernos. Bastantes accidentes se dan por esta causa. Por eso, aunque no siempre está en nuestras manos ni es nuestra culpa, podemos aprender ciertas formas de evitar esta situación.

Trucos para evitar el ángulo muerto
- Al circular detrás de un coche, intentad colocarlos lo más al centro posible de su cristal trasero.
- Si vais a efectuar una maniobra de adelantamiento. Situaos frente el espejo retrovisor del conductor para que así pueda veros bien.
- Intentad también respetar la distancia lateral al máximo. De esta forma tendréis margen de reacción suficiente si realiza alguna maniobra inesperada.
- Evitad siempre que podáis la esquina trasera izquierda de un coche. Y es que queda completamente fuera del campo visual del conductor, debido al posicionamiento de los retrovisores.
- No dudéis en utilizar el claxon para advertir a un conductor de vuestras intenciones, si veis que no parece estar viéndoos.
¿Cómo pueden ayudarnos los conductores de coches?
Los conductores de coches y camiones también pueden, como es de esperar, poner de su parte para tenernos en cuenta en la carretera. Estas son algunas de las formas con las que un conductor puede reducir el ángulo muerto.
- Regular el retrovisor de tan manera que no se vea nada de la chapa del vehículo. Esta es una buena forma de eliminar el ángulo muerto. Al abrir más los retrovisores, se consigue aumentar la visibilidad y así reducir el ángulo muerto.
- También se puede adoptar la costumbre de adelantar un poco la cabeza cuando se va a mirar por los espejos. Así se consigue un ángulo de visión algo más amplio que ayuda a cubrir más espacio y parte del punto muerto.
- O puede intentarse girar ligeramente la cabeza antes de hacer una maniobra. Así nos aseguramos de que no haya una moto “escondida” en el ángulo muerto. Haciéndolo, por supuesto, con cuidado. Comprobando que hay distancia de seguridad con el resto de vehículos y que el tráfico lo permite.
- La alternativa definitiva es comprar unos espejos pequeños para los retrovisores. Se encargarán de añadir más cobertura visual y con ello eliminar por completo el ángulo neutro.










