La Greyhound LSR es un proyecto británico que quiere llevar la velocidad en moto a un nivel extremo, con el objetivo de superar los 640 km/h y batir el récord mundial en tierra. Detrás del desarrollo hay ingenieros con experiencia en Fórmula 1 que han creado una máquina pensada únicamente para ir lo más rápido posible.
Superar los 600 km/h sobre dos ruedas puede parecer algo imposible. Sin embargo, un equipo de ingenieros británicos, entre ellos perfiles procedentes de la Fórmula 1, cree que todavía hay margen para ir más allá y ya trabaja en una moto diseñada para alcanzar más de 640 km/h. El proyecto se llama Greyhound LSR y nace con la idea de firmar un nuevo récord de velocidad en tierra sobre dos ruedas.

Greyhound LSR: así es la moto diseñada para superar los 640 km/h
Greyhound LSR no tiene nada que ver con una moto normal, ni siquiera con una superbike extrema. Se trata de una streamliner, un tipo de vehículo desarrollado exclusivamente para recorrer una recta a la máxima velocidad posible.
Su aspecto tiene poco que ver con el de una motocicleta convencional. La carrocería envuelve casi por completo el conjunto y el piloto viaja integrado en una estructura alargada cuyo diseño busca reducir al mínimo la resistencia del aire. A velocidades cercanas a los 600 km/h, la aerodinámica pasa a ser uno de los factores más importantes, por lo que cada detalle de la carrocería está orientado a reducir turbulencias y mantener la estabilidad.
Para desarrollar esa forma, el equipo ha recurrido a herramientas de simulación de dinámica de fluidos, habituales en proyectos donde el comportamiento del aire resulta determinante. El objetivo no es únicamente que el vehículo avance con la menor resistencia posible, sino que mantenga una trayectoria estable durante toda la aceleración.
Greyhound LSR: dos motores Suzuki Hayabusa y 1.000 CV para batir récords
En el apartado mecánico, el proyecto también juega en una liga muy alta. La base elegida son dos motores derivados de la Suzuki Hayabusa de 1.300 cc, modificados y sobrealimentados para trabajar de forma conjunta dentro del mismo conjunto y alcanzar una potencia estimada de 1.000 CV.

Todo el conjunto se integra en una estructura monocasco fabricada con materiales compuestos y reforzada mediante un bastidor tubular de acero. En este tipo de vehículos, el chasis debe soportar no solo el trabajo de los motores, sino también las cargas generadas por el aire y las irregularidades del terreno a velocidades que están muy por encima de las habituales en cualquier motocicleta.
Hakskeen Pan: el escenario elegido para intentar el récord de velocidad en moto
El lugar elegido para intentar este tipo de récord no es casual. El escenario escogido para intentar el récord es Hakskeen Pan, en Sudáfrica, una extensa llanura de arcilla compactada que en los últimos años se ha convertido en uno de los lugares de referencia para los proyectos de velocidad terrestre. La principal ventaja de esta superficie es que ofrece varios kilómetros de terreno relativamente uniforme, algo imprescindible para vehículos que necesitan una distancia considerable tanto para acelerar como para detenerse con seguridad.
Al contrario de lo que suele imaginarse, un intento de récord de velocidad no consiste únicamente en alcanzar una cifra determinada durante unos segundos. El proceso exige que la moto acelere de forma progresiva, mantenga la estabilidad mientras gana velocidad y complete posteriormente una fase de frenado igualmente controlada. A medida que aumenta la velocidad, factores que normalmente pasan desapercibidos, como pequeñas variaciones del terreno o cambios en el flujo de aire, adquieren una importancia mucho mayor.

Por qué la Greyhound LSR es más un proyecto de ingeniería que una moto
Greyhound LSR no está pensada para rodar, ni para competir en circuitos, ni para ofrecer sensaciones al piloto en el sentido tradicional. Es un proyecto de ingeniería pura, donde cada decisión está orientada a un único resultado final.
La combinación de aerodinámica extrema, potencia muy elevada y diseño estructural específico la convierte más en un experimento de alta velocidad que en una motocicleta tal y como se entiende habitualmente. Y precisamente ahí está su interés: en empujar un poco más el límite de lo que parece posible sobre dos ruedas.
Force of Nature: otra moto británica que desafió los límites de la velocidad
Mientras Greyhound LSR apuesta por la combinación de aerodinámica avanzada y motores de gran potencia, otro proyecto británico reciente ha explorado un camino completamente distinto. Se trata de Force of Nature, una motocicleta experimental que emplea vapor de agua a alta presión como sistema de propulsión.

Su funcionamiento se basa en calentar agua hasta alcanzar condiciones extremas y expulsarla posteriormente a través de toberas, generando un empuje comparable al de un pequeño cohete. Gracias a este sistema, el vehículo puede superar los 320 km/h en distancias relativamente cortas, aunque su planteamiento técnico y sus objetivos son muy diferentes a los de una streamliner destinada a batir récords absolutos de velocidad.










