Wheels and Waves 2026 volvió a reunir en Biarritz algunas de las preparaciones de motos más espectaculares del momento con una nueva edición del Garage Dreams Contest de Honda, donde la CB750 Hornet fue la gran protagonista y una creación española logró alzarse con el primer puesto.
Cada verano, Wheels and Waves convierte Biarritz en un escaparate de motos únicas. Durante varios días, el festival reúne preparaciones espectaculares, surf, skate, música y arte en un ambiente muy diferente al de cualquier salón de la moto. Además, Honda lleva años aprovechando este escenario para celebrar su Garage Dreams Contest, un concurso en el que concesionarios de distintos países reinterpretan un mismo modelo desde cero.
En esta edición, la protagonista fue la CB750 Hornet y el resultado dejó algunas de las preparaciones más llamativas de los últimos años. Entre todas ellas, el primer puesto acabó viajando hasta San Sebastián, gracias a una transformación que convirtió la naked japonesa en una auténtica joya de inspiración clásica.
Garage Dreams Contest: la Honda CB750 Hornet como punto de partida
El funcionamiento del concurso es bastante sencillo. Honda propone un modelo y los concesionarios participantes tienen que transformarlo siguiendo unas normas muy concretas. Existe una categoría en la que únicamente pueden utilizar accesorios y piezas originales de la marca, mientras que otra les deja mucha más libertad. Ahí es donde aparecen las preparaciones más llamativas, aunque muchas de ellas acaben siendo ejercicios de diseño pensados para un salón y no motos destinadas a salir a la carretera.
La Honda CB750 Hornet mantiene el equilibrio que la convirtió en un referente
Pero para entender si un rediseño mejora una moto primero conviene recordar cómo es el modelo del que parte. Y la realidad es que la Honda CB750 Hornet sigue siendo una de esas naked que cuesta encontrarle grandes defectos.
Su motor bicilíndrico de 755 cc entrega casi 92 CV y responde con mucha suavidad desde abajo, pero también tiene ese punto de alegría que invita a estirar las marchas cuando la carretera empieza a llenarse de curvas. Es una moto ligera, rápida en los cambios de dirección y suficientemente equilibrada como para adaptarse tanto a quien acaba de llegar al carnet A como a alguien con bastante más experiencia.
A eso se suma una de las novedades más interesantes de la gama, el sistema Honda E-Clutch. Sobre el papel puede parecer un simple cambio automático, pero en la práctica ofrece algo bastante diferente. Puedes seguir utilizando la maneta del embrague exactamente igual que en cualquier moto convencional o dejar que el sistema haga el trabajo cuando cambias de marcha.
Un sistema que en ciudad se agradece especialmente porque elimina buena parte del trabajo constante con el embrague, mientras que en carretera permite subir y bajar marchas con mucha naturalidad sin perder las sensaciones de una moto manual.
La propuesta española de la CB750 Hornet conquista el Garage Dreams Contest
En el espacio de Honda de este Wheels and Waves 2026 había interpretaciones de la Hornet completamente distintas entre sí, pero entre todas las preparaciones expuestas hubo una que consiguió atraer buena parte de las miradas. La ganadora de la categoría Full Edition fue Last Lap, creada por Steel Moto, un concesionario de San Sebastián.
Lo más llamativo es que cuesta reconocer la Hornet bajo toda esa carrocería de inspiración clásica, ya que el proyecto recupera líneas muy deportivas de otras décadas, con un trabajo de carrocería completamente artesanal que cambia por completo la imagen de la moto.


Lo mejor de todo es que, detrás de esa preparación, también había una historia bastante especial. Su creador explicó a Mujeres Moteras que parte de las fibras utilizadas nacían de unos moldes fabricados cuarenta años atrás para una moto de competición. Recuperarlos para este proyecto suponía cerrar un círculo personal, algo que añade todavía más valor a una preparación que no se limitaba únicamente a buscar un diseño llamativo.
Las preparaciones que reinventan la Honda CB750 Hornet sin perder su esencia
Después de recorrer todas las finalistas resulta inevitable hacerse la misma pregunta: ¿de verdad alguna mejora a la Hornet de serie? Probablemente no exista una única respuesta, porque una moto personalizada nunca busca gustar a todo el mundo. Sin embargo, sí hubo preparaciones que consiguieron algo especialmente difícil: hacer que mucha gente mirara la CB750 Hornet con otros ojos.
Al final, el Garage Dreams Contest demuestra que personalizar una moto no consiste en llenar una ficha de piezas nuevas ni en hacer el proyecto más radical posible. Las mejores preparaciones son las que consiguen respetar la esencia del modelo mientras le dan una personalidad completamente distinta. Y viendo el resultado de esta edición, cuesta no pensar que alguna de estas Hornet habría despertado todavía más interés si hubiera llegado así directamente desde el concesionario.















