Guías y Tutoriales

La carretera

12/08/2013Redacción

Cuando uno entra en circuito todo está controlado. La pista tiene un buen asfalto, está limpia, no viene nadie en la otra dirección. Solo somos la moto y nuestras habilidades.

carretera santa fe del montseny

Pero en la carretera todo es distinto. Somos nosotros y nuestras motos, más los coches que conducen por donde quieren, las bicis que van y vienen pensándose que van solos, animalitos que cruzan la calzada y piedras y arena que nos esperan detrás de alguna curva sin visibilidad.

Con todos los sentidos puestos en esos posibles imprevistos y sin confiar en nada más que en tu capacidad de reacción las salidas moteras están siempre llenas de sobresaltos y percances.

El sábado, en una salida de no más de 200km nos cruzamos con un par de coches que circulaban como si de una pista de aterrizaje se tratara (es decir, por el medio de la calzada) y otro par que se creían en un F1 en plena competición, un hurón, un ciclista que bajaba haciendo dirt track y que obligó al motero con el que casi se choca a pararse en el arcén a respirar y un sin fin de piedras y arena en rectas y curvas que la lluvia ha ido acumulando donde no debía.

Y por si eso no fuera suficiente, ahora según algunos rumores, los vecinos de algunas zonas muy transitadas por nosotros añaden un poquito más de arena y tierra para que, según se dice, vayamos más despacio.

Hay un refrán que dice… “si el río suena, agua lleva” pero… es posible que unos vecinos, artos de ruido de motores y del ir y venir de motos durante el fin de semana lleguen a esos extremos?

Yo diría que no, que es solo un rumor de alguien que ha querido buscar nuevas explicaciones a la arena que cae de las montañas y que los ayuntamientos no limpian pero… ¿Y si fuese así?

carretera santa fe del montseny collformic

Si ya es peligroso ir en moto por la carretera, imaginar si tenemos que estar pendientes de que algunos vecinos nos pongan trampas donde no lo esperamos.

Los moteros vamos a salir igual, haga frío o calor, porque es nuestra pasión y nuestra manera de vivir.

No podemos evitar que un hurón, una ardilla o un jabalí decida cruzar de un lado a otro de la carretera cuando nosotros pasamos, pero si podemos evitar conducir un coche mal, bajar en bicicleta por el medio o tirar cosas a la calzada que pueden provocar la caída de alguien que solo estaba allí disfrutando de su día de fiesta.

Para todos aquellos que no respetan a los moteros, les recuerdo que es obligación de todos cuidar la carretera y respetar a los otros usuarios, sobre todo a aquellos que somos más frágiles.

 

Mujeres Moteras