Guías y Tutoriales

Los diez copilotos a evitar

09/05/2013Redacción

Los-diez-copilotos-a-evitarEl que se queja constantemente por todo (por el frío, por el calor, por que vas muy rápido, porque vas demasiado despacio…), el que se mueve como si estuviera en el asiento de un coche, el que cree que sabe de la ruta más que tú, el que te hace parar cada diez minutos… seguro que si os preguntan a muchos de vosotros cuáles son vuestros diez copilotos a evitar, lo primero que os viene a la cabeza es alguno de estos comportamientos (y nos apostamos lo que queráis a que se os iluminan en la mente con nombre y apellidos).

Bueno, pues no van por ahí los tiros esta semana. Y es que los diez “copilotos” a evitar de los que vamos a hablar esta semana no son personas físicas sino estados de ánimo, comportamientos y situaciones que vivimos o propiciamos en la moto cuando vamos a los mandos (llevemos copiloto físico o no) y que pueden poner en peligro nuestra vida. La psicóloga y coach Encarna Vélez explica que “para viajar con seguridad encima de una moto hay que poner los cinco sentidos en la carretera y en lo que estamos haciendo y esto a veces se nos olvida, sobre todo si vamos enfadados, con prisa o si no tenemos en cuenta las características de la vía”.copilotos-Mujeres-Moteras

En esta sección llevamos ya un año viendo cómo formar esa unión perfecta con nuestro copiloto “físico” y también que viajar con alguien puede resultar mucho más agradable y divertido de lo que puede parecer a simple vista. Sin embargo, si os encontráis con alguno de los diez “copilotos” de la lista que tenemos a continuación, tenéis permiso para bajarlos inmediatamente de vuestro asiento trasero, por indeseables.

Que se busquen la vida.

DIEZ “COPILOTOS” A EVITAR (Lista para imprimir y pegar en la nevera):

 

  1. El sueño: tanto del piloto como del acompañante. Del primero por la razón obvia de que podéis tener un accidente. Del acompañante porque, si se duerme y se vence hacia algún lado también puede desestabilizar la moto, con el consiguiente peligro.
  2. El hambre: puede parecer una tontería, pero cuando sentimos necesidad de comer estamos menos atentos a la carretera por una mera cuestión física y es más fácil que se den equivocaciones de ruta o comportamientos que puedan conllevar riesgos innecesarios. En el caso del copiloto, lo que va a traer al final es bronca cuando se ponga pesado para que entréis en un área de servicio a tomar un café. En moto, nada de salir con el estómago vacío.
  3. El alcohol: en el caso del conductor, es obvio. Y en el del copiloto, aunque no le vayan a multar si nos encontramos con un control, sí que un exceso de alcohol puede provocar ira, movimientos extraños y otras situaciones de riesgo en el asiento trasero (por no hablar de que te vomite en la tapicería, claro) que se pueden evitar mediante un consumo responsable.
  4. Las prisas: siempre siempre siempre son malas consejeras y en moto, además, son un copiloto nefasto. Dejadlas en casa (ambos, no hay cosa que más moleste que un acompañante tratando de acelerar verbalmente), salid un poco antes, planificad mejor el viaje… pero prisas fuera.
  5. El exceso de velocidad: algunas veces es consecuencia de las prisas, otras del “yo controlo”, otras de la creencia errónea de que para disfrutar llevando una moto hay que volar sobre el asfalto. A los amantes de la aeronáutica: compráos un avión o unos billetes. En la carretera, siempre con cuidado y teniendo en cuenta las condiciones de la vía antes de acelerar o frenar de cualquier manera. Que luego vienen los sustos por culpa de llevar de “copiloto” a cualquiera.
  6. Los cabreos: Sí, también son de lo peorcito que te puedes encontrar como copiloto. Si viajas solo y enfadado por lo que sea, porque este estado de ánimo “tiende a animarnos a subir la velocidad y también hace que vayamos más pendiente de nuestro diálogo interior con lo que nos haya provocado el enfado que de la propia carretera” explica Vélez. Si con quien estamos enfadados es con nuestro copiloto físico, además “se pueden producir situaciones de tensión o peleas que contribuyan a desestabilizar aún más la atención del piloto”. Si estáis enfadados, solucionadlo antes de subiros a la moto o daos una tregua hasta que la aparquéis.
  7. La lluvia: ésta no la podemos bajar de la moto cuando nos dé la gana porque aparece sin más, pero sí podemos minimizar sus efectos adecuando la velocidad a la cantidad de lluvia y llevando prendas de abrigo e impermeables que utilizaremos siempre, siempre, SIEMPRE cuando la moto no esté en marcha, y esto va especialmente por los acompañantes: nada de ponerse los chubasqueros mientras rodamos, no vayamos a tener un disgusto.
  8. El exceso de equipaje: cuántas veces no habremos visto, sobre todo en ciudad, a personas transportando cosas demasiado grandes en moto: maletas que ocupan el espacio de los pies del piloto, mochilas delante y detrás… En general, todo lo que exceda del cofre y una mochila está estorbando a la conducción e influye en la aeordinámica y la estabilidad de la moto, mientras que en caso de accidente puede resultar peligroso. Si sois de los que lleváis más equipaje que la Piquer, ya os lo podéis ir planteando.
  9. El calor: primero porque os puede dar una lipotimia. Segundo, porque suele provocar comportamientos como ir en ropa inadecuada para la moto (pantalones cortos, camisetas…), prendas con las que, si os caéis, lo que se va a quedar en el asfalto es vuestra piel pegada para siempre. Si tenéis que viajar a pleno sol, buena hidratación y ropa que transpire y os permita ir cómodos. A los dos. Que luego vemos pilotos perfectamente equipados y copilotos (sobre todo chicas) luciendo moreno. Muy mal.
  10. El “yoísmo”: sí, queridos y queridas, sí. Porque cuando viajamos dos en moto, hay que tener siempre en cuenta que llevas a alguien en el asiento trasero. Y si ese alguien es importante para ti, todavía más.

Y vosotros… ¿a qué copilotos evitaríais? Nos leemos en dos semanas.

Ráfagas traseras.

Mujeres Moteras