mensaje moteras y moteros, os esperan en casa
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Mensaje a las moteras y moteros: os esperan en casa.

29/12/2015Redacción

Cada semana, la prensa y sobre todo las televisiones, en su afán de buscar el captar la atención de los usuarios hacen mención de los fallecidos de la semana o de los días con más afluencia de tráfico. En esas menciones siempre salen los accidentes de moteras y moteros que estaban dando una vuelta.

No salen las víctimas urbanas, ni los que han quedado mal heridos, que son muchos y parecen olvidados por los medios de comunicación.

A estas alturas, a nadie se le escapa que la mayor parte de las víctimas mortales en carretera que han sufrido el accidente en moto podrían haberse salvado. Podrían haberse salvado si no hubiesen impactado contra un guardarraíl, un poste o señal.

Cuerpos que tras el impacto salen despedidos de la moto y quedan fatalmente encallados en un poste o guardarraíl. Esto es algo que podemos leer cada vez que nos enteramos de un compañero más fallecido.

Hace un tiempo instalaron un nuevo un nuevo guardarraíl en una de las carreteras de mayor siniestralidad de Catalunya, la C55). Un guardarraíl que separaba los dos carriles y tenía como objetivo evitar adelantamientos. Solo tras muchas quejas se protegió por debajo.

Pero eso no es lo normal. Lo normal es que por mucho que nos quejemos, sigan instalando los guardarraíles y quitamiedos exactamente igual. No les importamos lo más mínimo.

¿Qué hacer?

Ser conscientes de cuál es la realidad y tomar precauciones.

Obviamente un accidente es, según el diccionario, un suceso imprevisto que altera la marcha normal o prevista de las cosas, especialmente el que causa daños a una persona o cosa, y como tal, es algo que sucede sin previo aviso.

Sin embargo, al menos en los accidentes en carretera, el 80% son causa del propio conductor. Es por ello, que debemos extremar precauciones.

Hace un tiempo, en Silla, falleció un motorista de 38 años al estrellarse su Suzuki GSXR1000 contra un guardarraíl. Al parecer, tras haber adelantado a un coche perdió el control y chocó contra el quitamiedos. Un corte profundo a la altura de la ingle y pocos segundos después su vida se apagó.

Posiblemente si no hubiese estado el guardarraíl, el motero hubiese salido despedido de la moto y hubiese caído en el campo del lateral de la carretera. Magulladuras y quizás algo roto pero sin cortes severos ni mutilaciones como los que acaban con la vida de muchos moteros y moteras accidentados.

Pero, para los moteras y moteros que no lo sepan; La realidad es que la que es y no la conseguimos cambiar.

A todos nos espera siempre alguien. Alguien que nos quiere y que desea que volvamos a casa, sanos y salvos, para comentar cómo nos ha ido el día o lo que vamos a hacer al día siguiente.

Familia, amigos, hijos, padres y compañeros que nos quieren y que no están preparados a que les dejemos.

En estas fechas navideñas, hay muchísimos más desplazamientos que habitualmente. Quizás no tantos como en verano o semana santa pero sí que nos movemos mucho más que los días de cada día, y en muchos casos, vamos acelerados. Que si aún tenemos que comprar regalos, que si tenemos que preparar cenas y comidas. Fiestas o quedadas con los amigos. Todo son excusas para ir acelerados y con la cabeza llena de cosas. Cosas que a veces hacen que mientras conducimos no pensemos en lo realmente importante, la conducción.

La Navidad debe ser un momento para la reunión con la familia y amigos y no un momento de dolor.

Moteras y moteros, por favor, seamos conscientes que las carreteras no son seguras. Hace frío, hay humedad y los Ayuntamientos suelen tirar sal como si no hubiese un mañana. Todo ello aumenta el riesgo que tengamos un accidente y si lo tenemos, la suerte está echada.

Hay penas y desgracias totalmente inevitables, pero para todas aquellas que sí lo puedan ser, evitémoslas.

Desde el equipo de Mujeres Moteras queremos daros este mensaje a las moteras y moteros de este mundo; os deseamos un próspero año 2016 entre vuestros seres más queridos y para ello, os recomendamos prudencia y paciencia.