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Montana Experience 2025: más de 700 km de aventura extrema con la XR5, ¿la moto perfecta?

09/07/2025Laura Narbona

La lluvia, el barro y los baches no detuvieron a la XR5, que enfrentó la Montana Experience 2025 con una estabilidad impresionante y una agilidad que sorprendió incluso a los más experimentados.

Si algo ha demostrado la Montana Experience a lo largo de los años es que no se trata de una ruta cualquiera, en la que el objetivo sea disfrutar del paisaje y hacer una prueba superficial de la moto. Es una aventura que te exige estar al máximo, que pone tanto a tu moto como a ti mismo al límite en cada kilómetro.

Este año, en su tercera edición (la primera fue en 2018 y la segunda en 2021), la Montana Experience ha demostrado nuevamente que no es un simple paseo. Con 726 km, desde Puigcerdà hasta San Sebastián, en tres etapas que combinan asfalto (74%) y tierra (26%), la ruta estuvo llena de desafíos: pistas, ríos, barro, piedras, lluvia y curvas. Una prueba de fuego para ver si la XR5 realmente estaba a la altura.

Y si algo ha quedado claro durante esta edición de la Montana Experience es que la XR5 es mucho más que una moto bonita. A lo largo de las tres etapas y casi 800 km recorridos, ha demostrado ser una trail ligera, bajita y ágil, que no se arruga ni en asfalto ni en pista. Esta edición ha sido un auténtico desafío, y, spoiler: la Macbor ha salido más que airosa.

Etapa 1: Puigcerdà – Aínsa (287 km)

La primera jornada ya dejó claro que esto no era un viaje de relax. Baches, piedras, charcos gigantes y alguna ladera que despertó el vértigo de más de uno, pusieron a prueba tanto a las motos como a sus conductores. Pero la XR5 no se achantó: su relativa ligereza (no llega a 200 kg), junto a la posición cómoda y la agilidad que transmite desde el primer giro, la convirtieron en la compañera perfecta para sortear cualquier obstáculo.

Etapa 2: Aínsa – Otxagabia (227 km)

El segundo día fue el más divertido… o el más accidentado, dependiendo de a quién le preguntes. El terreno estaba muy delicado, lleno de piedras sueltas y enormes charcos de barro. Hubo alguna caída sin consecuencias, más bien resbalones con aterrizajes cómicos, y hasta un cruce de río que puso a prueba la destreza de más de uno. ¿Y la Montana? Impasible. La moto enfrentó todo tipo de terrenos con facilidad. Su estabilidad y control fueron claves en esos momentos, y su agilidad se notó especialmente cuando hubo que sortear los obstáculos más complicados.

Etapa 3: Otxagabia – San Sebastián (212 km)

En la última jornada, la lluvia fue la protagonista. Tanto que se tuvo que modificar parte del recorrido por seguridad, eliminando la mítica subida del bosque de Irati. A pesar de ello, la etapa final siguió siendo exigente, sobre todo para valorar cómo responde la moto bajo lluvia constante y asfalto resbaladizo. Y la XR5 demostró que es más trail que muchas motos con fama de aventureras: estable, buena en curva, y con una entrega suave pero efectiva.

Sensaciones

La Montana XR5 es ideal para quienes buscan una moto relativamente ligera, pero que no sea una off-road pura. Su diseño la hace muy manejable: ligera, bajita y con una distribución de peso bien lograda. Las suspensiones absorben bien los baches y ofrecen mucha seguridad, incluso en condiciones complicadas. Y todo esto por solo 5.999 €, un precio realmente atractivo para lo que ofrece.

En cuanto a su comportamiento en carretera, sus 46,7 CV podrían no ser suficientes para carreteras largas y abiertas, pero son más que suficientes para tramos más revirados, donde la agilidad de la moto (realmente es de las más ligeras del segmento) la convierte en una compañera divertida y resolutiva. Eso sí, hay que mantenerla algo alta de revoluciones para que la salida de las curvas sea más «alegre».

En cuanto al desempeño en pista, cabe destacar que, sin ser una moto off-road pura, sorprende lo bien que se comporta. Las suspensiones mejoradas absorben las irregularidades del terreno y la moto es muy estable, incluso en situaciones complicadas. Además de caminos de piedras sueltas y baches, se sumaron barro y charcos gigantes, y la XR5 pudo sobrepasarlos sin complicaciones.

La ruta se hizo con ruedas mixtas (no de off-road) y, sorprendentemente, la moto pasó sin problemas por todos los terrenos. Entre sus puntos fuertes en pista, la XR5 destaca por ser ligera, estrecha y bajita, perfecta para pilotos de alrededor de 1,72 m o menos. Además, los frenos son muy modulables, al igual que el puño del gas, lo cual es crucial para gestionar bien la parte off-road.