Un estudio de la RFME revela que el crecimiento del motociclismo femenino en España ya ofrece un retorno publicitario valorado en unos 420.000 euros, una cifra que pone de relieve el potencial comercial de las pilotos y las competiciones femeninas.
Durante años se ha hablado del crecimiento del motociclismo femenino, del nivel que están alcanzando las pilotos españolas y de la falta de patrocinadores que todavía existe en muchas categorías. Pero hasta ahora era difícil saber cuál era el alcance real de toda esa repercusión. Sin embargo, el informe que la Real Federación Motociclista Española (RFME) presentó hace unas semanas junto a la consultora Hallon permite poner esa realidad en cifras por primera vez.

El estudio, presentado durante el Sport Summit Madrid, analizó todo lo que se publicó en redes sociales sobre el motociclismo femenino en España entre enero de 2023 y marzo de 2026. Durante ese periodo se registraron 1.885 publicaciones, que alcanzaron un potencial de 60,4 millones de visualizaciones. Si una marca hubiera querido conseguir esa misma exposición mediante publicidad, habría tenido que invertir alrededor de 420.000 euros, según el escenario de referencia utilizado en el informe.
Los resultados deportivos impulsan la visibilidad del motociclismo femenino
Uno de los aspectos más llamativos del estudio es que esa repercusión no llega por campañas institucionales ni por acciones puntuales. La mayor parte del interés nace cuando las pilotos compiten y consiguen buenos resultados.
Según el análisis, el 88% del alcance estuvo relacionado con victorias, campeonatos o actuaciones destacadas en competición. En total, esos logros sumaron 56,6 millones de visualizaciones, mientras que iniciativas como las publicaciones realizadas con motivo del Día Internacional de la Mujer reunieron alrededor de 3,8 millones.
Las pilotos españolas que lideran el crecimiento del motociclismo femenino
El informe también identifica a algunas de las deportistas que más repercusión generan en redes sociales. Entre ellas aparecen nombres como Ana Carrasco, Berta Abellán, María Herrera, Sandra Gómez, Mireia Badia o Daniela Guillén, todas ellas con trayectorias muy consolidadas dentro de sus respectivas disciplinas.

Su presencia ya no se limita a lo que ocurre durante un fin de semana de competición. Cada victoria, cada podio o cada buen resultado termina multiplicando su alcance gracias a los medios especializados, los aficionados y las propias redes sociales, creando una difusión que se produce de forma completamente orgánica.
El motociclismo femenino gana visibilidad mientras busca más patrocinadores
Si algo deja claro el informe es que existe un claro desequilibrio entre la repercusión que consigue el motociclismo femenino y el apoyo económico que recibe, ya que, mientras el deporte femenino continúa creciendo y acumulando audiencia, muchas marcas todavía no han dado el paso de apostar por estas deportistas. Desde la RFME consideran que los datos demuestran que ese apoyo ya no debería verse únicamente como una cuestión de compromiso con el deporte femenino, sino también como una oportunidad de comunicación con un retorno perfectamente medible.
El informe de la RFME confirma el crecimiento del motociclismo femenino
Más allá de las cifras concretas, el informe sirve para poner contexto a una realidad que llevaba tiempo creciendo. Hasta ahora era fácil comprobar que cada vez había más seguimiento alrededor de las pilotos españolas, pero resultaba complicado medir qué suponía realmente esa repercusión.
Pero a día de hoy ya sabemos cuántas personas alcanzan sus resultados, cuánto interés despiertan y cuál sería el coste de conseguir esa misma visibilidad mediante publicidad. Y eso confirma que el motociclismo femenino español ha dejado de ser un fenómeno minoritario para convertirse en un escaparate con un valor cada vez más importante tanto para el deporte como para las marcas.










