Harley-Davidson atraviesa un momento complicado con menos ventas e ingresos, mientras intenta redefinir su futuro con RIDE, una nueva plataforma que marca el inicio de una transformación estratégica dentro de la marca.
Harley-Davidson no está atravesando su mejor momento. La firma americana lleva tiempo acumulando caídas en ventas, menos ingresos y muchas dudas. Y es que, aunque sigue siendo uno de los nombres más potentes dentro del mundo de la moto, el reto ya no está solo en vender más motos, sino en cómo adaptarse a un mercado que ha cambiado muchísimo y encontrar nuevos compradores sin perder su identidad. Harley es consciente de esta situación y ya ha dado el primer paso con el anuncio de “RIDE”, una nueva plataforma que supone el inicio de una nueva etapa para la marca.

Por ahora, la marca describe RIDE como una especie de etapa de transición dentro de su historia, centrada en reforzar la idea de comunidad, estilo de vida y experiencia alrededor de la moto. No se trata tanto de un nuevo modelo o un cambio concreto en la gama, sino de un intento por reconectar con los valores que siempre han definido a Harley-Davidson, pero adaptándolos a un público actual que ya no responde igual que antes. La compañía aún no ha detallado qué implicará esto en la práctica, pero sí deja claro que es el punto de partida de una estrategia más amplia que se irá desvelando en los próximos meses.
Harley-Davidson cae en ventas y empieza con recortes ante la bajada de ingresos
Ese intento de redefinir su rumbo llega después de varios años complicados en lo comercial, con caídas de ventas que han obligado a la marca a buscar nuevas vías de crecimiento. Los últimos resultados financieros de Harley-Davidson mostraron una caída bastante fuerte tanto en ingresos como en ventas de motos nuevas, cerrando 2025 con peores cifras que el año anterior, lo que obligó a tomar decisiones internas importantes para intentar reducir gastos.
Además, Harley ha reconocido que actualmente tiene una estructura preparada para fabricar y vender muchas más motos de las que realmente está colocando en los concesionarios, por lo que la marca ya ha empezado a hablar abiertamente de reducir costes y ajustar plantilla. El propio CEO, Artie Starrs, explicó hace poco que necesitan adaptar la producción y el funcionamiento interno de la empresa a la demanda real que existe ahora mismo.
El problema de Harley-Davidson para atraer nuevos clientes y motoristas jóvenes
Durante años, Harley-Davidson ha vivido muy bien gracias a un tipo de cliente muy concreto: personas con bastante poder adquisitivo, una edad media alta y que buscaban motos grandes como parte de un estilo de vida muy concreto.

El problema es que ese público cada vez representa una parte más pequeña del mercado. Hoy mucha gente directamente no puede gastarse 25.000 euros en una moto de ocio, y las nuevas generaciones buscan cosas bastante distintas a lo que Harley ha ofrecido tradicionalmente. Mientras otras marcas están apostando por motos más ligeras, más accesibles y más fáciles de usar a diario, Harley sigue muy centrada en grandes cruiser de precio elevado, y eso hace que le cueste muchísimo atraer nuevos motoristas, especialmente jóvenes.
Una marca demasiado anclada en su pasado frente a un mercado que ha cambiado
Una de las críticas más repetidas es precisamente esa: Harley-Davidson lleva demasiado tiempo apoyándose en la misma fórmula. Y no lo dicen solo analistas o aficionados, ya que incluso Jim Farley, CEO de Ford y miembro del consejo de administración de Harley, lanzó hace poco un mensaje bastante claro sobre este tema, viniendo a decir que la marca no puede seguir viviendo únicamente de su pasado.
Harley sigue teniendo motos con muchísima personalidad y una comunidad muy fiel detrás, pero eso ya no garantiza crecimiento. El mercado actual pide más variedad, motos más accesibles y productos capaces de encajar con formas muy distintas de entender la moto.
Harley-Davidson lanza RIDE, su nueva plataforma para intentar reconectar con el mercado
Por todo esto, el fabricante de Milwaukee ya ha empezado a hablar de RIDE, una nueva plataforma que se presenta como un punto de inflexión dentro de la marca, aunque por ahora sin detallar demasiado cómo se va a materializar en producto o estrategia real.

“La marca se revitaliza con el lanzamiento global de RIDE, una plataforma renovada que rinde homenaje a más de un siglo de cultura motociclista, diseñada para los motociclistas de hoy y que marca el futuro de Harley-Davidson”, declaró Starrs. El propio directivo también define RIDE como algo más amplio que una simple estrategia: “Más que una palabra, RIDE es, en esencia, la idea que define e impulsa a Harley-Davidson…”
De momento, el planteamiento es bastante abierto, más centrado en la identidad y la emoción de la marca que en cambios concretos de producto, aunque se trata de un primer paso dentro de su intento por reconectar con nuevos perfiles de cliente.
LiveWire y las motos eléctricas de Harley-Davidson tampoco terminan de despegar
Otro de los retos que deberá hacer frente Harley en esta nueva etapa es LiveWire, la división eléctrica de Harley-Davidson. La marca lleva años intentando abrirse hueco en este segmento, pero los números siguen siendo bastante flojos. Sí, las ventas han subido ligeramente respecto al año anterior, pero siguen siendo cifras muy pequeñas para una empresa del tamaño de Harley. Además, continúan perdiendo muchísimo dinero pese a haber reducido gastos y promociones.
De hecho, una de las cosas más llamativas es que Harley está vendiendo muchas más bicicletas eléctricas infantiles de STACYC que motos eléctricas LiveWire. Aun así, la marca mantiene la apuesta y prepara nuevos modelos eléctricos con la esperanza de encontrar una moto que consiga conectar mejor con el mercado.

Aranceles, China y las copias: nuevos retos para Harley-Davidson en el mercado
A todo esto se suman otros problemas que complican aún más el escenario. Los nuevos aranceles a productos americanos están encareciendo las motos de Harley en varios mercados, lo que reduce su competitividad en modelos ya de por sí caros.
También preocupa la aparición de fabricantes chinos con diseños muy similares a modelos históricos de la marca, algo que Harley ya está analizando desde su departamento legal al considerar que algunas propuestas cruzan la línea de la inspiración.
El futuro de Harley-Davidson pasa por reinventarse sin perder su identidad
La gran pregunta ahora mismo es bastante simple pero difícil de responder: ¿Cómo puede Harley-Davidson adaptarse al mercado actual sin dejar de parecer una Harley-Davidson? Porque está claro que la marca sigue teniendo algo muy difícil de conseguir: una identidad clarísima y una comunidad que continúa muy vinculada emocionalmente a ella. Pero el problema es que eso ya no basta para crecer como antes.
Si algo está claro es que Harley necesita atraer gente nueva, abrirse a motos distintas y encontrar modelos que encajen mejor con lo que busca el mercado actual. El reto ahora pasa por convertir iniciativas como RIDE en cambios reales, no solo en una declaración de intenciones.










