La Honda Hornet 2026 da un paso más con la llegada del sistema E-Clutch, una tecnología que mantiene el cambio de marchas tradicional pero reduciendo al mínimo la necesidad de usar el embrague.
La Honda Hornet desapareció en 2013 y, cuando volvió en 2023 convertida en la CB750 Hornet, lo hizo siendo una moto completamente distinta a aquella naked de cuatro cilindros que muchos recordaban. Cambió el motor, cambió el enfoque y también la forma de entender una Hornet, que pasó de ser una naked muy deportiva a una moto más equilibrada, más fácil de llevar y mucho más pensada para el día a día. Ahora llega una nueva evolución que, aunque visualmente apenas cambia, sí introduce una novedad bastante importante en la conducción: el sistema E-Clutch.
Honda Hornet 2026 con E-Clutch: qué cambia realmente en esta nueva versión
La base sigue siendo prácticamente la misma de 2023. Honda mantiene esa naked de 90 CV ligera, ágil y muy fácil de llevar que tan buenas sensaciones dejó desde su regreso, pero añade un sistema que facilita bastante las cosas sobre todo en entornos urbanos.
Y es que el E-Clutch permite circular sin usar la maneta del embrague, aunque la moto siga teniendo cambio manual tradicional. Las marchas continúan entrando con el pie como siempre, pero la electrónica se encarga automáticamente de embragar y desembragar tanto al arrancar como al detenerse o cambiar de marcha. Es decir, que puedes seguir cambiando la marcha con el pie pero sin la necesidad de accionar la maneta del embrague.
Y ahí está precisamente la gracia del sistema, en que el E-Clutch no convierte la Hornet en una automática ni elimina las sensaciones típicas de una moto de marchas, porque sigues jugando constantemente con el cambio. Lo único que desaparece es ese trabajo continuo de la mano izquierda, que puede acabar resultando pesado sobre todo en ciudad o en una conducción más relajada.
Cómo funciona el E-Clutch de Honda y por qué no se parece a un cambio automático
La sensación se parece más a un quickshifter llevado mucho más lejos que a una moto automática al uso. Puedes subir y bajar marchas con el pie prácticamente en cualquier situación sin tocar la maneta, incluso circulando despacio o arrancando desde parado.


Además, Honda ha dejado una parte importante del control en manos del piloto. Si quieres usar el embrague de forma tradicional, puedes hacerlo en cualquier momento simplemente accionando la maneta. Y si prefieres volver al modo asistido, la moto retoma automáticamente el funcionamiento del E-Clutch después de unos segundos.
Eso hace que la Hornet no pierda ese punto mecánico y directo que suele buscar quien compra una naked de este estilo. La conducción sigue sintiéndose muy manual, muy física y muy conectada con la moto.
La Honda Hornet en curvas: una naked ligera, rápida y muy fácil de llevar
Más allá del E-Clutch, la Hornet sigue destacando por lo mismo que ya funcionaba bien en la generación anterior. Es una moto muy fácil de meter en curva, cambia de dirección rápido y transmite bastante confianza. La posición resulta cómoda para tratarse de una naked y el conjunto se siente ligero tanto en marcha como maniobrando en parado, algo que ayuda mucho a quienes buscan una primera moto grande o simplemente quieren algo divertido sin complicarse demasiado.
También hay pequeños cambios en la electrónica para suavizar la respuesta del acelerador y mejorar el control cuando reduces de forma agresiva. Son detalles que probablemente pasan desapercibidos en una conducción tranquila, pero que se notan cuando empiezas a enlazar curvas con más ritmo.


El E-Clutch tiene mucho más sentido en ciudad de lo que parece
Donde realmente se agradece este sistema E-Clutch es en ciudad. Ahí es donde el embrague acaba convirtiéndose en algo repetitivo y cansado, especialmente en tráfico lento, semáforos o trayectos llenos de paradas constantes.
Con este sistema, simplemente te olvidas de la maneta. Puedes detenerte en una marcha larga, volver a arrancar sin preocuparte del embrague y moverte entre coches de forma mucho más cómoda. Y todo sin perder la sensación de seguir llevando una moto de marchas de toda la vida. Al final, Honda no ha intentado convertir la Hornet en una scooter ni en una automática pura. Lo que ha hecho es quitar parte del trabajo más pesado sin tocar demasiado lo que hace divertida a una naked.
La Honda Hornet mantiene esa mezcla entre facilidad y diversión
La CB750 Hornet mantiene ese equilibrio que ya la convirtió en una de las naked más interesantes de su categoría. Tiene potencia suficiente para divertirse mucho, una parte ciclo muy fácil de entender y un comportamiento que encaja tanto con gente que empieza como con motoristas con experiencia.
Y ahora, además, suma una tecnología que probablemente muchos rechacen de entrada hasta que la prueben. Porque el E-Clutch no cambia radicalmente la moto, pero sí hace que algunas situaciones sean bastante más cómodas sin cargarse la sensación de conducción que sigue buscando quien se compra una naked como esta.










