Los últimos datos de la ITV en España lanzan una advertencia clara: muchas motos circulan con defectos graves en elementos básicos como frenos, neumáticos o luces. Problemas que no siempre se notan al conducir, pero que influyen directamente en la seguridad y aumentan el riesgo en la carretera.
Las motos se han convertido en el vehículo con mayor porcentaje de defectos graves detectados en la ITV en España. Cerca del 59 % de los fallos encontrados en motocicletas durante las inspecciones técnicas son considerados graves, una cifra muy por encima del resto de vehículos. Y esto no es un detalle menor, porque en una moto cualquier pequeño problema puede tener consecuencias muy serias.

Frenos en mal estado, neumáticos desgastados, luces que no funcionan correctamente o suspensiones fatigadas son algunos de los fallos más habituales. Elementos que, en un coche, pueden pasar más desapercibidos, pero que en una moto afectan directamente al control, la estabilidad y la capacidad de reacción.
Datos oficiales de la ITV: casi 6 de cada 10 motos circulan con defectos graves
Las cifras de la ITV dejan poco margen para la interpretación. Las motocicletas encabezan el ranking de vehículos con más defectos graves detectados en las inspecciones, superando ampliamente a turismos, furgonetas y camiones. Y lo más llamativo es que muchos de estos fallos no corresponden a motos abandonadas o muy antiguas, sino a vehículos que circulan a diario.
Neumáticos al límite del desgaste, transmisiones descuidadas, luces desajustadas o frenos con un rendimiento claramente insuficiente son problemas que los técnicos encuentran constantemente. En muchos casos, no se trata de averías repentinas, sino de falta de mantenimiento y revisiones periódicas, algo que puede evitarse con una atención mínima.
Por qué los fallos mecánicos en una moto multiplican el riesgo de accidente
A diferencia de los coches, una moto no ofrece ningún tipo de protección estructural. No hay carrocería, ni cinturón, ni airbags. El motorista está completamente expuesto, por lo que cualquier deficiencia mecánica multiplica el riesgo de accidente. Un neumático en mal estado reduce el agarre justo cuando más lo necesitas. Un freno que no responde como debería alarga la distancia de detención. Y una iluminación deficiente hace que simplemente no te vean.

Además, la estabilidad de una moto depende muchísimo del buen estado de todos sus componentes. La suspensión, por ejemplo, no solo influye en el confort, sino también en cómo la moto traza las curvas y absorbe los baches. Cuando ese equilibrio falla, la seguridad se ve comprometida, especialmente en carreteras secundarias y entornos urbanos con asfaltos irregulares.
Siniestralidad en moto: cómo el mal estado técnico influye en los accidentes
2025 cerró con 304 motoristas fallecidos en carretera, la cifra más alta de la última década. Aunque las causas de los accidentes son múltiples (velocidad, distracciones, tipo de vía o condiciones del asfalto), el estado técnico de la moto vuelve a situarse en el centro del debate. Un vehículo con defectos graves tiene menos margen de reacción ante cualquier imprevisto. En un contexto donde las motos son ya uno de los colectivos más vulnerables, circular con frenos, neumáticos o luces en mal estado es añadir un riesgo innecesario.
ITV obligatoria para motos en Europa: el debate que vuelve a estar sobre la mesa
Mientras tanto, en Europa sigue abierto el debate sobre la implantación de la ITV obligatoria para todas las motos a partir de 50 cc. Aunque algunos países ya la aplican, otros defienden modelos alternativos basados en formación, prevención e infraestructuras más seguras. Parte del desacuerdo está en que los fallos mecánicos solo explican un pequeño porcentaje de los accidentes, pero las cifras de defectos graves en las inspecciones vuelven a poner el foco sobre la importancia del mantenimiento.

Desde el sector se insiste en que la ITV no debería verse como una obligación incómoda, sino como una revisión preventiva clave para la seguridad. Detectar a tiempo un problema en la dirección, la suspensión o los frenos puede evitar un accidente semanas o meses después. Revisar la moto con regularidad, no apurar los neumáticos hasta el límite, mantener la transmisión en buen estado y comprobar luces y frenos debería formar parte de la rutina de cualquier motorista.










