El nuevo Zontes 368G ETC mantiene la fórmula que convirtió al 368G en uno de los scooters más vendidos de España, pero ahora añade más tecnología, mejoras en las suspensiones y nuevos elementos de equipamiento.
Cuando apareció el Zontes 368G mucha gente pensó que se trataba de otro scooter más intentando subirse a la ola de la estética adventure. Sin embargo, las ventas tardaron muy poco en demostrar que la propuesta iba bastante más allá, ya que, en apenas unos meses, se convirtió en uno de los scooters más vendidos de España. Ahora llega la nueva versión ETC, que mantiene la misma filosofía del modelo original pero añade más tecnología, cambios en la suspensión y varios detalles que los clientes de la marca llevaban tiempo pidiendo.
Zontes 368G ETC: el scooter adventure que quiere servir para todo
El éxito del 368G original no se explica únicamente por el precio. Si hubiera sido así, habría aparecido otro modelo más barato y el boom habría terminado rápido. Lo que consiguió Zontes con el 368G fue juntar muchas cosas que normalmente no suelen aparecer al mismo tiempo en este segmento: estética adventure, casi 40 CV, un equipamiento muy por encima de lo habitual y una propuesta pensada para algo más que ir de casa al trabajo.
El resultado fue un scooter que encajaba muy bien en un tipo de usuario cada vez más habitual. Gente que hace ciudad durante la semana, bastante carretera, algo de autovía y que tampoco quiere darse la vuelta si aparece una pista en buen estado durante una ruta.
Cómo se comporta el Zontes 368G ETC en ciudad y carretera
Sus casi 40 caballos siguen siendo una cifra muy seria dentro de la categoría y permiten moverse con mucha soltura fuera del entorno urbano. En ciudad la entrega es suave y agradable, sin tirones ni reacciones bruscas a baja velocidad, mientras que cuando llega la carretera el motor sigue teniendo margen suficiente para adelantar o mantener ritmos altos sin sensación de ir forzado.


También sigue sorprendiendo lo bien que se mueve para el tamaño que tiene. La estética transmite la imagen de un scooter grande y contundente, pero una vez en marcha se siente bastante más compacto de lo que puede parecer a primera vista. Es cierto que no va a ofrecer las sensaciones de una moto, pero sí tiene ese punto de agilidad que invita a disfrutar algo más de la carretera.
Zontes 368G ETC: hasta dónde llega su lado más adventure
Aquí conviene poner las cosas en contexto. El 368G no es una trail ni pretende serlo. Sus 186 kilos siguen estando ahí y nadie debería pensar en meterse en complicaciones serias fuera del asfalto. Ahora bien, tampoco se comporta como un scooter puramente urbano en cuanto aparecen caminos sencillos o pistas rápidas.
La posición de conducción permite incluso circular de pie sobre las estriberas con bastante más naturalidad de la que uno esperaría viendo el scooter por primera vez y tanto la suspensión como la respuesta del conjunto transmiten bastante confianza sobre terrenos fáciles. Para quien viven la ciudad probablemente esto no tenga demasiada importancia, pero para quien vive en urbanizaciones, pueblos o zonas donde los caminos forman parte del día a día, esto se convierte en algo muy relevante.


Equipamiento del Zontes 368G ETC: tecnología y practicidad sin disparar el precio
Otro de los argumentos que explican el éxito del 368G sigue siendo el equipamiento. Control de crucero, conectividad, mirroring, puños calefactables, asiento calefactable, cámaras delantera y trasera, sistema keyless y una lista de herramientas que sigue estando por encima de lo que ofrecen muchos rivales directos.
A eso se suma algo que sigue siendo una de las grandes ventajas de cualquier scooter: la practicidad. Bajo el asiento hay espacio suficiente para guardar dos cascos integrales y el día a día resulta mucho más sencillo que en muchas motos convencionales, especialmente para quienes utilizan el vehículo prácticamente todos los días. Eso sí, no todo es perfecto. Algunas decisiones, como el funcionamiento del control de crucero o la ubicación del nuevo joystick de mandos, dejan margen para seguir mejorando.
En qué mejora el nuevo Zontes 368G ETC respecto al anterior
Cuando una marca decide actualizar un modelo que ya funciona bien siempre aparece la misma duda: si los cambios servirán para mejorar lo que ya había o si simplemente harán más larga la lista de equipamiento sin que la experiencia cambie demasiado. En este caso, da la sensación de que Zontes ha escuchado a sus clientes y se ha centrado en lo primero.


Uno de los apartados donde más se nota es en las suspensiones. La versión anterior recibió algunas críticas por un comportamiento algo seco en determinados terrenos y buena parte del trabajo realizado en este ETC ha ido precisamente en esa dirección. La idea era conseguir un conjunto más cómodo y progresivo, capaz de absorber mejor baches e irregularidades.
¿Merece la pena comprar el Zontes 368G ETC?
El 368G original ya demostró que la idea funcionaba y este nuevo ETC simplemente pule varios de los aspectos que más críticas habían generado durante este tiempo. La decisión entre una versión y otra dependerá sobre todo de cuánto valor tenga para cada usuario ese extra de tecnología y las mejoras introducidas en comportamiento y confort.
Lo que parece bastante evidente es que Zontes no acertó por casualidad. El 368G llegó en el momento adecuado, entendió muy bien lo que buscaban muchos usuarios y abrió una puerta que cada vez más marcas están intentando cruzar: la de los scooters que quieren hacer algo más que ir del punto A al punto B. Y viendo cómo está evolucionando el segmento, da la sensación de que esto acaba de empezar.










