Descubre por qué el Zontes 368G se ha convertido en uno de los scooters favoritos de los motoristas españoles. Potente, versátil y con un diseño crossover que marca tendencia, está revolucionando la forma de moverse en ciudad, carretera y campo.
En el último año hay un nombre que se repite una y otra vez cuando se habla de scooters de media cilindrada: el Zontes 368G. Y la verdad es que no es casualidad. Sus cifras de ventas, su estética contundente y su nivel de equipamiento lo han colocado en el centro de todas las conversaciones y miradas. Pero más allá del ruido mediático, la pregunta es clara: ¿estamos ante un scooter realmente diferente?
El Zontes 368G llegó a finales de 2024 y se lanzó oficialmente a principios de 2025, convirtiéndose rápidamente en uno de los scooters más vendidos y comentados del mercado español. Potente, llamativo y con un precio muy ajustado, el 368G apunta directamente a uno de los referentes del segmento: el Honda ADV 350.
Potencia y motor: por qué el Zontes 368G se siente distinto al resto
El Zontes 368G monta un motor monocilíndrico de 348 cc, con 38,8 CV y un par motor de 40 Nm, cifras que lo sitúan entre los scooters más potentes del segmento 300–400 cc. En el uso diario, esta potencia no cambia demasiado la experiencia en ciudad pura, pero sí marca una diferencia clara cuando se sale al interurbano o a carretera abierta.
Ese extra de empuje se traduce en más margen para adelantar, incorporarse o reaccionar con seguridad cuando hace falta un golpe de gas. No es un scooter pensado solo para moverse entre coches, sino para quienes buscan algo más contundente y estable para trayectos largos o mixtos. En cuanto al consumo, en uso real se sitúa por encima de lo anunciado por la marca, rondando los 6 l/100 km, algo lógico teniendo en cuenta su potencia y peso, y su velocidad máxima se sitúa en torno a los 170 km/h en condiciones de prueba.


Estética crossover y ADN adventure: el secreto de su éxito visual
Visualmente, el Zontes 368G impone. Su diseño mezcla rasgos de GT y trail, con líneas angulosas, iluminación full LED y una estética claramente inspirada en el concepto adventure que popularizó Honda con el X-ADV y el ADV 350. Zontes ha democratizado ese concepto, ofreciendo más potencia, más equipamiento y un precio mucho más competitivo. El resultado es un scooter musculoso y con ese aire “mini adventure” que tanto engancha a quienes quieren algo más que un scooter urbano clásico.
Suspensiones, frenos y estabilidad: cómo se comporta en carretera y pistas
Uno de los puntos más interesantes del 368G es su parte ciclo. Delante monta una horquilla invertida de 41 mm, con 154 mm de recorrido y regulable en precarga y extensión. Detrás, un doble amortiguador con depósitos separados que mejora la estabilidad en distintos terrenos.
En carretera se muestra sólido y aplomado, con un paso por curva muy noble para tratarse de un scooter. En caminos de tierra sencillos sorprende por su capacidad de absorción y estabilidad. No es una moto de campo ni pretende serlo, pero dentro de su categoría cumple mejor que muchos de sus rivales.
El sistema de frenado está a la altura del conjunto. Delante equipa un disco de 300 mm con pinza de cuatro pistones J.Juan, y detrás un disco de 240 mm con pinza de doble pistón, además de ABS de doble canal y CBS. El tacto es bueno, el mordiente suficiente y, sobre todo, transmite seguridad en frenadas fuertes.


El Zontes 368G también dispone de control de tracción y ABS desconectables, algo que es fundamental para moverse con soltura fuera del asfalto es fundamental y que no todos los scooters del segmento permiten. Con el control de tracción desconectado, la rueda trasera puede deslizar lo justo para avanzar en tierra sin que el sistema corte potencia. Y con el ABS trasero desconectado, la frenada es más controlable en superficies sueltas. Una combinación que mejora mucho la experiencia en caminos y pistas fáciles.
Tecnología y equipamiento: uno de los puntos fuertes del Zontes 368G
En el apartado tecnológico, el Zontes 368G juega en otra liga. Pantalla TFT de 8 pulgadas, control de presión de neumáticos, varios modos de visualización, mirroring, cámaras delantera y trasera, puños calefactables, defensas, cubrecárter y un largo etc. Todo este despliegue tecnológico por un precio de 4.888 euros, una cifra que explica en gran parte su éxito.
Ergonomía y postura de conducción: cómoda pero con matices
El Zontes 368G ofrece varias posiciones de conducción que permiten adaptarse a distintos usos: postura relajada, postura más activa y una posición pensada para circular de pie en pistas. El asiento a doble altura, el respaldo y la ergonomía general hacen que sea cómodo para trayectos largos. Eso sí, no es un scooter compacto. Con 790 mm de altura de asiento, un chasis ancho y 188 kg, maniobrar en parado requiere algo de práctica, especialmente en ciudad.


No obstante, aunque su estética invite a cargarlo hasta arriba y meterse en cualquier sitio, el 368G no es un trail. Tiene más apariencia que capacidad real para aventuras exigentes. El espacio bajo el asiento es generoso (caben dos cascos integrales), pero para un uso urbano intensivo hay scooters más prácticos y compactos. En ciudad muy densa, el túnel central ancho y su tamaño penalizan un poco frente a modelos más pequeños y enfocados al día a día.
Uso real: cómo se defiende en ciudad, carretera y caminos de tierra
En ciudad se defiende, pero no es su hábitat ideal. En cambio, en carretera brilla: estabilidad, buena aceleración y una rueda delantera de 17 pulgadas que aporta un feeling muy cercano al de una moto. En caminos de tierra sencillos cumple sin problema, siempre que se mantengan expectativas realistas. Para un uso off-road más serio, lo adecuado sigue siendo una trail ligera.
¿Merece la pena el Zontes 368G?
En 2025 el Zontes 368G se colocó como uno de los modelos más vendidos del año, con 7.479 unidades, casi duplicando las cifras de algunos de sus rivales directos. Es cierto que no es perfecto (como nada en este mundo), pero te hace sonreír más de lo esperado en un scooter.
Es potente, está muy bien equipado y ofrece una experiencia más cercana a una moto grande que a un scooter urbano tradicional. Es algo menos práctico en ciudad de lo que muchos desearían, pero si se busca un scooter con carácter, presencia y versatilidad para carretera e interurbano, es una opción muy seria a tener en cuenta.










