¿Puede una 125 cruzar dos países sin repostar? Llevamos la Honda CB125F de Madrid a Lisboa en un reto de consumo real que supera los 700 km con un solo depósito de gasolina y un resultado que sorprende por su autonomía final.
¿Hasta dónde puede llegar una moto de 125 con un tan solo depósito de gasolina? Para intentar responder a esa pregunta Honda nos propuso un reto que, sobre la mesa, no parecía precisamente fácil. La idea era recorrer el trayecto de Lisboa y Madrid intentando gastar la menor gasolina posible… y hacerlo con una moto completamente de serie, sin nada de motos modificadas ni depósitos gigantes, exactamente igual a la que cualquiera puede comprar en un concesionario.
Reto de consumo en moto: España vs Portugal con la Honda CB125F
Para hacerlo más interesante, el reto incluía una competición por equipos: España (con @Mujeresmoteras y @Todocircuito) contra Portugal (con @MotaYT y @revistamotos.). Cada equipo con su moto, haciendo relevos en la conducción y con un objetivo claro: conseguir el consumo más bajo posible sin destrozar la velocidad media del viaje.
Porque ahí estaba la dificultad real del reto. Si solo se tratara de gastar poco, bastaría con rodar muy despacio. Pero el verdadero desafío estaba en encontrar ese equilibrio entre mantener el ritmo del viaje y conseguir que el consumo bajara al máximo.
El recorrido se dividió en dos jornadas entre Lisboa y Madrid, rodando principalmente por carreteras nacionales. Antes de salir, las motos se llenaron al máximo. Y, a partir de ahí, ya no había margen para trucos: solo conducción eficiente, paciencia y mucha atención al consumo medio.


La Honda CB125F, la protagonista del desafío
La moto elegida para este reto fue la Honda CB125F, una 125 conocida precisamente por su eficiencia. Sobre el papel ya promete cifras muy bajas de consumo. Tiene un depósito de 11 litros y un consumo declarado de alrededor de 1,4 l/100 km, lo que en teoría permitiría recorrer muchos kilómetros antes de tener que parar a repostar.
Pero una cosa es lo que dicen los datos oficiales y otra muy distinta comprobar hasta dónde puede llegar realmente cuando pasas horas rodando con la idea de gastar lo mínimo posible. Y qué mejor forma de comprobarlo que poniéndola a prueba en un reto como este.


Por qué la Honda CB125F es una de las 125 más eficientes del mercado
Gran parte de esa eficiencia tiene que ver con el propio diseño de la moto. La Honda CB125F utiliza un motor pensado para reducir al máximo las pérdidas internas y aprovechar mejor cada gota de combustible. También incorpora un sistema que apaga el motor automáticamente cuando la moto se detiene y lo vuelve a arrancar al iniciar la marcha. Puede parecer un detalle pequeño, pero en trayectos largos o en zonas con tráfico ayuda a reducir todavía más el consumo.
A eso se suman otros factores que facilitan mucho la conducción diaria: pesa solo 117 kilos y tiene un asiento a 790 milímetros del suelo, lo que hace que sea una moto muy fácil de manejar tanto en marcha como al moverla en parado.
Rodar a baja velocidad para reducir el consumo en moto: así fue el reto
A medida que avanzaba el reto empezó a quedar claro que bajar el consumo iba a exigir bastante paciencia. Mantener cifras cercanas a 1,6 litros a los 100 kilómetros obligaba muchas veces a rodar a velocidades de 60 o 65 km/h, algo que durante un rato puede parecer fácil… pero después de varias horas acaba siendo un pequeño ejercicio de autocontrol.


Cada vez que la carretera se abría y pedía acelerar un poco más, había que recordarse que aquello no era un viaje normal, sino un desafío de eficiencia. Y claro, en cuanto alguien se pasaba con el gas, el consumo medio subía y luego tocaba el reto de volver a bajarlo. Las bajadas se convirtieron en pequeñas oportunidades para recuperar terreno, e incluso detalles simples como mantener una velocidad constante o anticipar las frenadas marcaban la diferencia al final del día.
Concentración, ritmo y consumo: el mayor desafío del viaje en moto
De hecho, uno de los mayores retos de este desafío no fue la distancia en sí y el cansancio que conllevaba, sino mantener la concentración durante tantas horas rodando a un ritmo muy contenido. En una carretera abierta siempre apetece acelerar un poco más cuando el asfalto lo permite, pero aquí había que hacer justo lo contrario.


Más de 700 km con una 125 sin repostar: resultados del reto de consumo
Después de dos días de viaje y muchos kilómetros de carreteras nacionales, el reto terminó en Madrid con un resultado que incluso superó las expectativas. La moto había recorrido más de 700 kilómetros con un solo depósito de gasolina… y todavía quedaba autonomía disponible en el marcador.
Y lo más interesante es que todo se consiguió sin modificar absolutamente nada de la moto. Solo con una conducción cuidadosa, aprovechando bien cada tramo de carretera y manteniendo el consumo bajo control durante todo el recorrido.










