Zairon, la nueva marca española de motos fundada por Javier Rodríguez, ex directivo del Grupo Piaggio, nace con el objetivo de competir en el mercado urbano con scooters bien equipados, precios ajustados y una propuesta pensada para el uso diario.
El 2026 empieza con una novedad importante en el sector de las dos ruedas en España: el nacimiento de Zairon, una nueva marca impulsada por Javier Rodríguez Pérez, hasta hace poco máximo responsable del Grupo Piaggio en nuestro país. Tras más de veinte años ligado a grandes nombres de la automoción como Fiat, Alfa Romeo o Lancia, ha decidido dar el salto y crear su propio proyecto desde cero con un objetivo: competir directamente con marcas consolidadas en el mercado español como Voge y Zontes.

Fabricación en China, inversión de 3 millones y estrategia clara para España
Zairon nace como una empresa española en cuanto a dirección, estrategia y desarrollo de marca, aunque su producción se realizará en China. El proyecto arranca con una inversión inicial de 3 millones de euros, una cifra que deja claro que no se trata de una aventura improvisada. Además, la marca iniciará su actividad con alrededor de 6.000 unidades ya comprometidas para su primer ejercicio, un dato que refleja el nivel de ambición con el que llega al mercado.
La intención es entrar en el mercado directamente a competir con marcas como Voge y Zontes, que en los últimos años han crecido mucho gracias a ofrecer motos bien equipadas a precios muy ajustados. Zairon quiere jugar en esa misma liga: scooters y motos urbanas accesibles, con buena imagen y con más equipamiento del que solemos encontrar en su rango de precio.
El modelo de negocio también pone el foco en la rentabilidad de la red de concesionarios, con una política comercial que contempla descuentos medios de entre el 19% y el 20%, buscando un equilibrio que permita competir en precio sin comprometer la sostenibilidad del negocio.
Las primeras motos Zairon llegarán al mercado en los próximos meses, pero la ilusión del equipo va más allá del producto: «No se trata solo de empezar a vender scooters. Se trata de posicionar la marca donde queremos, desarrollar una comunicación moderna, transgresora y no convencional, abrir cada punto de venta que formará parte de nuestra red. En definitiva, de hacer realidad un proyecto al que hemos dedicado mucho tiempo y esfuerzo», explica Javier Rodríguez.


Scooters urbanos bien equipados y con 5 años de garantía: la propuesta de Zairon
La gama estará centrada en scooters y motocicletas pensadas para el día a día en ciudad. La marca habla de diseño cuidado, tecnología actual y una experiencia sencilla para el usuario. En la práctica, eso se traduce en modelos que incluirán de serie elementos como pantallas TFT, sistema keyless o iluminación LED, detalles que hace no tanto solo veíamos en segmentos superiores.
Otro de los puntos que más puede llamar la atención es la garantía de cinco años. En una marca que acaba de nacer, ofrecer esa cobertura es una forma directa de generar confianza y de lanzar un mensaje claro al mercado: la idea es quedarse y competir a largo plazo.
Objetivo: consolidación en el mercado español y expansión europea
El plan pasa primero por consolidarse en el mercado español, con la intención de alcanzar entre un 3% y un 7% de cuota en el segmento scooter en los próximos años. 2026 será clave para medir la acogida real de las primeras unidades, fortalecer la red de puntos de venta y empezar a construir una imagen de marca reconocible.
Más adelante, la mirada estará puesta en Europa, con países como Italia, Alemania o Francia en el horizonte. Antes de eso, la expansión pasará por Portugal ya en 2026, como siguiente paso natural tras el lanzamiento en España. Zairon quiere posicionarse como una opción joven, moderna y accesible dentro de la movilidad urbana, dirigida a quienes buscan una moto práctica para el día a día, pero sin renunciar a diseño y tecnología.


De dirigir el Grupo Piaggio a fundar su propia marca de motos en España
En su trayectoria, Javier Rodríguez ha trabajado con firmas tan conocidas como Vespa, Fiat, Lancia o Alfa Romeo, ocupando puestos de responsabilidad en áreas clave como ventas, marketing, operaciones o desarrollo de red. Esa visión global del negocio es la base sobre la que ahora está construyendo Zairon, pero con una estructura mucho más ágil y flexible.
El propio Rodríguez insiste en que emprender no tiene que ver con la edad, sino con el momento adecuado. En este caso, combina la experiencia acumulada durante más de veinte años en grandes compañías con la energía de un proyecto nuevo, donde cada decisión cuenta y donde el margen de error es más reducido.
«Para abordar un proyecto de este nivel deben darse una serie de circunstancias profesionales y personales. Llevaba tiempo valorándolo y tenía claro que ahora era el momento ideal: por la situación del mercado y por mi propio final de ciclo profesional. La experiencia acumulada en puestos ejecutivos ha hecho posible este nuevo reto», concluye.










