Actualidad

¿Qué está pasando con el mercado de la moto en España?

23/01/2026Laura Narbona

El auge de los scooters, las normativas europeas y el cambio en la forma de usar la moto están transformando el mercado de la moto en España, dejando en el aire el futuro de las motos pasionales y del motociclismo tal y como lo hemos conocido.

Si alguien se queda solo con los titulares, puede pensar que el mundo de la moto está mejor que nunca: más ventas, más modelos y más movimiento que en años. Pero cuando se rasca un poco, la realidad es bastante menos romántica. En 2025 se han batido récords de matriculaciones en España, sí, pero la mayoría de esas ventas no tienen que ver con motos pensadas para disfrutar, sino con scooters. Y ahí es donde surge la pregunta clave: si la moto se está convirtiendo solo en una herramienta práctica, ¿qué pasa con la parte pasional que siempre ha definido este mundo?

Ventas de motos en España 2025: récord histórico y auge del scooter

En 2025 se matricularon en España más de 265.000 vehículos de dos ruedas, lo que supone un crecimiento del 7% respecto al año anterior. El titular suena bien, pero es engañoso si no se pone en contexto. Cuando se analizan las ventas, la realidad es clara: los scooters dominan el mercado. Modelos de 125 cc como la Yamaha NMAX, la Honda PCX o la Zontes 368G ocupan las primeras posiciones y suponen casi la mitad de la cuota nacional, creciendo además a un ritmo muy superior al de las motos tradicionales.

El dominio del scooter y la falta de alternativas reales para motoristas

Pero hay que dejar algo muy claro. El scooter no es el enemigo ni el culpable de esta situación. Muchos lo usamos a diario y sabemos perfectamente lo práctico, cómodo y lógico que resulta para moverse por ciudad. El problema aparece cuando el mercado se reduce casi exclusivamente a ese tipo de vehículo. Las nuevas generaciones ya no sueñan con una deportiva, una naked o una trail. Sueñan con gastar menos gasolina, evitar atascos y moverse de forma rápida y barata.

Cómo la normativa Euro 5 y Euro 5+ han cambiado las motos

A todo esto se le suma que Europa ha impuesto normativas medioambientales muy exigentes que han cambiado la forma de diseñar y fabricar motos, especialmente con la llegada de la Euro 5 y la Euro 5+. Estas normas no prohíben motos grandes, pero sí obligan a que no contaminen tanto, suenen menos y mantengan esos valores durante más tiempo. Para lograrlo, los motores se han llenado de catalizadores, escapes más cerrados y mapas de motor muy conservadores, lo que ha reducido el carácter de muchas motos.

Qué está pasando con el mercado de la moto en España y por qué está cambiando tanto
ANESDOR

Más cilindrada y menos potencia: por qué las motos modernas rinden menos que antes

Para compensar esa pérdida de sensaciones, los ingenieros han optado por una solución muy concreta: aumentar la cilindrada sin aumentar la potencia. Hoy es habitual ver motos de 900 o incluso 1.000 cc con potencias en torno a los 95 CV, cifras que hace no tanto eran propias de cilindradas bastante más pequeñas. Además, con un mercado dominado en un 80% por el carnet A2, las marcas fabrican pensando en ese límite si quieren vender.

Las grandes deportivas no han desaparecido por falta de amor, sino por falta de rentabilidad. Adaptar motores muy potentes a las nuevas normativas europeas supone una inversión enorme para un volumen de ventas cada vez más reducido. Así, fueron cayendo modelos que definieron a toda una generación motera: Yamaha R6, Suzuki GSX-R 600 y 750, o la Yamaha R1, que en Europa quedó relegada al circuito.

Las motos de media cilindrada que están salvando el mercado actual

Si hay un segmento que está sosteniendo el mercado actual, ese es el de las motos de cilindrada media. Motos entre 500 y 900 cc, con potencias asumibles, precios más contenidos y un equilibrio razonable entre diversión y usabilidad. Modelos como la Yamaha R7, la Honda CBR650R, la Aprilia RS660 o la Kawasaki ZX-4RR están cumpliendo una función clave. No solo venden, sino además actúan como puente hacia motos más grandes y más pasionales en el futuro.

Pero, contra todo pronóstico, algo está empezando a cambiar. Algunas deportivas que dábamos por perdidas han vuelto, demostrando que la pasión sigue teniendo espacio incluso en un mercado tan regulado. La Honda CBR600RR volvió en 2025 manteniendo su esencia más pura; Suzuki ha renacido la GSX-R1000R, la Hayabusa sigue evolucionando, y los rumores sobre una nueva Yamaha R1 no dejan de crecer. Se habla incluso de un motor V4 inspirado en MotoGP, lo que sería un cambio histórico para la saga.

La entrada de las marcas chinas en el mercado de motos deportivas

Mientras tanto, las marcas chinas han sabido leer el momento y están entrando con fuerza en el segmento deportivo. Modelos como la Zontes 703RR o la CFMoto 675SR-R ya están en España, ofreciendo buenas prestaciones a precios mucho más competitivos. Esto ha abierto un nuevo debate sobre cómo se clasifican las motos. Quizá tenga más sentido hablar de potencia real y sensaciones que de cilindrada pura, porque una moto de “alta cilindrada” con 59 CV no encaja en la idea clásica que muchos tenemos en la cabeza.

Motos caras y parque envejecido: el problema del mercado español

Otro dato preocupante es la edad media del parque de motos en España, que roza ya los 18 años. Las motos nuevas, especialmente las de alta gama, se han encarecido hasta niveles difíciles de asumir para muchos usuarios, con precios que superan con facilidad los 25.000 euros. Las marcas están reaccionando con fórmulas de financiación, renting y suscripciones que permiten estrenar moto cada pocos años. Es marketing, sí, pero también una forma de volver a acercar la moto pasional a quienes la ven cada vez más lejos.

El futuro del mercado de la moto en España

La industria de la moto no está muerta ni rota del todo. Está en un momento de transición, intentando encontrar el equilibrio entre cumplir normas, vender unidades y no perder su alma por el camino. Los datos muestran que algo se está moviendo. Crecen las matriculaciones del carnet A, vuelven las deportivas y las motos de cilindrada media están formando a una nueva generación. Aún hay esperanza.